¿Por qué un estoma?

Las principales causas que pueden llevar a  la implantación de un estoma son:

Patologías Digestivas:

1. Cáncer de colon
2. Diverticulitis
3. Perforaciones del tubo digestivo
4. Obstrucciones intestinales
5. Enfermedad de Crohn
6. Colitis ulcerosa

Patologías Urinarias:

             1. Tumores vesicales
2. Vejiga neurógena
3. Extrofia vesical
4. Fístulas vesico-vaginales
5. Traumatismos pélvicos
6. Hematuria por cistitis rádica
 
Con independencia de que tu dolencia sea de origen digestivo o urinario, si el tratamiento a realizar es quirúrgico es posible que debas llevar un estoma. La finalidad del estoma es evitar la salida de las heces o de la orina a través de la zona afectada por la operación.
 
El estoma se lleva a cabo para facilitar la evacuación de efluyentes, que se ha interrumpi por las siguientes razones:
  1. Imposibilidad de suturar los dos tramos del conducto digestivo o urológico para restablecer el tránsito una vez ha sido extraida la parte afectada.
  2. Proteger la parte intervenida del paso de las heces o de la orina durante el tiempo necesario antes de volver a unir los dos tramos, cuando la ostomía es temporal.

 Según sea la causa por la que se ha tenido que practicar un estoma y el tiempo que deba estar en funcionamiento, los estomas se pueden clasificar en :

  • Estomas Temporales:

Son aquellos estomas que sólo estaran activos por un tiempo,  debido a que así lo requiere la patología del paciente  y lo permite su estado de salud.  Después de este tiempo, el portador podrá ser nuevamente operado para restablecer el tránsito intestinal u urològico normal.

  • Estomas Definitivos:
Son los que quedarán implantados para siempre debido a que la patología del paciente así lo requiere.